domingo, 1 de julio de 2012

Giuliano Gemma es Arizona Colt. E spara come l'arcangelo San Michele


“Arizona Colt” (1966) es el primer western que rodaron juntos Giuliano Gemma y el director siciliano Michele Lupo. Antes habían coincidido, en la época peplumita, en “Maciste, l’eroe più grande del mondo” (1963), y después, en unos cuantos films más, a saber, “”Ben y Charlie” (1972), “Un hombre a respetar” (1972), “Africa Express” (1974) y “California” (1977).




















El bandido Gordon Watch (Fernando Sancho) libera a unos presos con la intención de reclutarlos en su panda. Todos aceptan menos Arizona Colt, que es un pistolero que va por libre. Según él, “lo debe pensar”. Esto enfurece a Gordon, que trata de matarlo sin ningún éxito. Mientras Arizona aparece y desaparece mortificando los planes de Gordon, éste pretende robar un banco en Blackstone City. Uno de sus hombres (Nello Pazzafini) mata a la hija del dueño de un saloon (Rosalba Neri) porque ésta le descubre accidentalmente la marca de la banda grabada en un brazo. El padre de ella (Andrea Bosic) contrata a Arizona para que encuentre al asesino de su hija a cambio de 500 dólares y de una concesión un tanto especial: pasar una noche con su otra hija (Corinne Marchand).


Giuliano Gemma en el esplendor de su carrera westerniana, en plena forma física (saltos varios a/desde tejados, piruetas en el caballo, volteos de revólver) encarna su personaje tipo; el caradura solitario, fanfarrón, alegre y simpático. La picardía o ingenio que lo guía sigue la estela de aquel jovencito saltimbanqui de “Arrivano i titani” (Duccio Tessari, 1961) que destacaba entre sus hermanos los titanes por la inteligencia más que por la fuerza, aunque Arizona Colt también arree puñetazos (el personaje evoluciona). Como ya hiciera Ringo Cara de Ángel, hermano de estos dos, Arizona torea al jefe mexicano, que también es interpretado por Fernando Sancho, y tiene su frasecita cliché. Ringo, “es cuestión de principios”; Arizona, “lo debo pensar” o "tengo que pensarlo".






Arizona también se caracteriza por la elegancia en el vestir. Va como un pincel, de azul marino y chaleco blanco estampado, al principio del film; luego cazadora también azul oscuro con su pañuelito de siempre. Cuida su imagen y monta un caballo algo peculiar, blanco con manchas marrones. En suma, tiene estilo propio.  





No había mejor actor para interpretar al capo de los bandidos que Fernando Sancho. Aparte de la complicidad en el careo protagonista/antagonista, ya visto en “Una pistola para Ringo”, Fernando como mexicano gruñón, cruel y mezquino es, simplemente, insuperable. También tiene su personalidad. Posee un reloj de cadena cuya música suena como el tema principal de la película (un detalle muy acertado,  que recuerda al reloj de Gian Maria Volonté en "La muerte tenía un precio"). La anécdota que cuenta Gordon sobre cómo heredó el reloj de su padre es una muestra más de su perversidad. Toma de su antecesor (su personaje de jefe de la banda en “Una pistola para Ringo”) el vocabulario (“¡Vamos!”, “¡Adiós!”) en español, que destaca sobre todo si se ve la película en versión original, en italiano; pero resulta más serio (suponemos que por Michele Lupo) que su homólogo de la película de Tessari, que está rozando la parodia.




Un dato a tener en cuenta, por lo que se refiere al argumento, es el encuentro de Arizona con Gordon cuando el primero se presenta ante él y sus hombres para negociar la cabeza de Klay (Pazzafini). La escena recuerda a cuando Ted Barnett (Giuliano en “Los largos días de la venganza”, Florestano Vancini, 1967) intenta mercadear, también él solo, con el bandido mexicano de turno y toda su panda. En las dos ocasiones terminan atizándole por pasarse de listo. Recordemos que “Los largos días de la venganza” lleva como subtítulo Faccia d' angelo (Cara de Ángel). Es posible que de esa película fuera a encargarse Duccio Tessari, lo que cuadraría con que el jefe de los mexicans en “Los largos...” actúe de manera parecida y tenga un físico semejante a Fernando Sancho, aunque sin la gracia de éste.


                                                     "Los largos días de la venganza"




Como ya hemos visto, Nello Pazzafini, habitual secundario en los westerns hispano-italianos, tiene un papel importante en la trama. Asimismo, podemos disfrutar de la presencia del entrañable Roberto Camardiel, que aparecería también en la secuela “Arizona Colt Returns” (Sergio Martino, 1970) con el mismo papel de Doble Whisky, y acompañando ya no a Giuliano Gemma, sino a Anthony Steffen; de la bella Rosalba Neri (que participaría también en la mentada secuela), José Manuel Martín, otro rostro conocido del eurowestern, Andrea Bosic y la francesa (y algo gélida) Corinne Marchand, la protagonista femenina.



Momentos a recordar del film serían el salto acróbata de Giuliano desde un árbol, la banda mexicana en tropel galopando por las gargantas de Almería, que es un espectáculo, y el duelo final entre ataúdes de Arizona y Gordon.

El guión es de Ernesto Gastaldi (“I giorni dell’ira) y de Luciano Martino, y la música, otro elemento fundamental de la película, es de Francesco De Masi, notable compositor del West europeo. El tema principal está cantado por Raoul. La banda sonora, en general, es dulce y melodiosa, francamente bella. 




De los westerns sesenteros de Giuliano, éste es uno de los mejores. Y aquí no vale el “lo debo pensar”…








6 comentarios:

  1. Un buen spaghetti, en el que Gemma interpreta a un personaje más desagradable de lo que en él era habitual (individualista, egoista, amoral, siempre presto a obtener beneficio de cualquier situación), pero se las apaña para seguir cayéndonos simpático.

    Un saludo.

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    1. Tengo que releer vuestra reseña (que leí en su día). No lo hice antes de escribir ésta para no dejarme influenciar (y no poner lo mismo o parecido). Sí, es egoistilla el personaje, pero siempre el pistolero solitario que va por libre, como Ringo (la simpatía es marca de la casa, je).

      Gracias, Jesús.

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  2. Muy buenooo,vaya spaguetti,giuliano y fernando sancho que cracs,aunque me hubiera gustado ver juntos a giuliano y giane maria volonte,elli wallach jeejeee me encantan vaya spaguettis leyenda...

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  3. Con Volonté ya hubiera sido la bomba... Con Eli Wallach Giuliano tiene "El blanco, el amarillo y el negro", en la que está también Tomas Milian. Pero no es muy buena...

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  4. Que grande falta faz ao cinema atores como Fernando Sancho, um dos melhores e maiores intérpretes dos vilões do Espaghetti Western e do cinema Espanhol.
    Crei que Giuliano Gemma, Anthony Steffen e tantos outros se divertiram muito nos Set de filmagem com ele.
    Deixou sua marca na história do cinema mundial.
    Bravo Sancho!

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    1. Tienes razón. El otro día vi "Abre tu fosa, amigo, llega Sábata" (Juan Bosch, 1971) y Fernando salva la película con su peculiar caracterización. Aunque allí no hacía de malvado.

      La verdad es que deberíamos acordarnos más de él.

      Gracias, Edelzio, por tu comentario y apreciación.

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