“Y por techo, un cielo de
estrellas” es un western atípico, del director Giulio Petroni, con una pareja
harto simpática, Giuliano Gemma y Mario Adorf, que después coincidirían también
en "El arquero de Sherwood" (la versión giuliana de Robin Hood). Giuliano ha formado pareja similar con
George Eastman ("Ben y Charlie") y con Nino Benvenuti ("Vivos o
preferiblemente muertos"). En verdad, los tándems
Giuliano/Adorf/Benvenuti/Eastman son los antecedentes directos del fenómeno Trinidad.
Adorf sigue, o más bien establece, la estela seguida después por Benvenuti. Más
chaparro y menos atlético que éste, el personaje tiene los mismos trazos de
crédulo bonachón. Giuliano siempre será el pícaro tunante. El personaje de
Eastman, sin embargo, será más maduro, más complejo.
Por si fueran pocas las
similitudes con "Vivos o preferiblemente..." que
veremos después, Giuliano lleva la misma vestimenta en "E per
tetto..." que en la citada anteriormente, es decir, traje marrón chocolate
y pañuelo azul. Iconografía giuliana
pura y genuina.
La película
empieza fuerte, con un asalto a una diligencia y muerte de los pasajeros. Roger
Pratt (Federico Boido) y sus hombres son los causantes. Iban buscando a Tim
(Giuliano Gemma), que es quien encuentra a los muertos y los entierra con la
inesperada ayuda de Harry (Mario Adorf), que casualmente pasaba por allí.
Así comienzan
una amistad que les hace vivir una serie de aventuras mientras huyen de Roger
Pratt. Harry es el que más pierde con la situación (¿Nino Benvenuti en
"Vivos o preferiblemente..."?). Primero porque es burlado por Tim,
que le hace ingresar sus ahorros en un banco falso (el dinero se lo queda Tim
para invertirlo en el circo de sus amigos), y segundo porque ahora también lo
persiguen a él. Además Harry ha recibido como herencia un rancho y se lo
destrozan los hombres de Pratt (¿"Vivos o preferiblemente..."?).
Lo que más llama la atención del film es la aparición,
exótica en un western, del mundo del circo (por otra parte tan unida a Giuliano
Gemma por diversos motivos): la carpa, la sirena, el hombre salamandra...
Tiene otros momentos
cómplices con el espectador como la escena en la que Tim le dice a Harry que él
no lleva pistola porque no sabe disparar, "me tiemblan las manos",
dice, prefiere usar el cerebro (¿"Los titanes"?). Evidentemente todos
sabemos que está mintiendo como un bellaco. De hecho, luego se descubre que en
realidad no dispara porque tiene su propia "marca": el tiro en la
frente. Y si dispara, lo descubren. Esto lo comprobaremos en un
momento cumbre de la película, claro. Se hará esperar.
Giuliano es aquí el tramposo,
el liante, un poco a lo Ringo, en un ambiente en el que predomina la picaresca.
Mario Adorf es el contrapunto perfecto, con su semblante ingenuo, y dejándose
llevar por las astucias de su compañero, como en la escena del telégrafo
en la que engañan a la gente del pueblo. Un poco caricaturizado en ocasiones:
lo disfrazan de hombre salamandra o lleva una pluma colgando en el
sombrero (¿Robin Hood?).
Además el film cuenta con la presencia del maestro de
armas Benito Stefanelli (el contrincante de Lee Van Cleef en el duelo a
caballo en "I giorni dell'ira"), de Chris Huerta (que luego
aparecerá también en "Vivos o preferiblemente
muertos"), Federico Boido como malo malísimo y las bellezas
Magda Konopka y Julie Menard.
![]() |
Federico Boido |
![]() |
Giuliano con Magda Konopka |
La banda sonora,
formidable, es de Morricone y suele aparecer en los recopilatorios del gran
compositor.
La
película está en formato fotonovela en lengua francesa.
Un film
agridulce, con una música magnífica, paisajes almerienses y granadinos (Sierra de Guadix) maravillosos, y con
un título tan sugerente como poético. Merece verse. Además, Giuliano se marca
unos bailecitos. Da non perdere!
Escena inicial
Tráiler italiano
Giuliano Gemma presenta el film en el programa de Rita Pavone (1967)